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Lo
que miro es lo que mido. La influencia del observador
Si
afirmamos que la mecánica cuántica establece que el acto de medir no brinda
información acerca de un estado pre-existente de la variable medida, sino que
por el contrario, fuerza a un sistema indeterminado a tomar una apariencia
definitiva; entonces debe haber razones empíricas para que esta afirmación sea
valedera. Aun en el campo de la física teórica, no se podría lanzar una idea
tan extraña y
contraria a la intuición y sentido común, si no hubiera algo muy fuerte
que la demostrara.
Una
de estas primeras demostraciones y tal vez la mas sencilla de comprender, fue
llevada a cabo en Alemania en 1921 por Otto Stern y Walter Gerlach. Para el propósito
de esta explicación, imaginemos a los átomos como pequeños imanes en forma de
barritas. Lo que S&G hicieron fue enviar un chorro de átomos a través de
un campo magnético, para luego registrar en que dirección estos átomos salían
de dicho campo. Si dicho campo magnético fuera uniforme es decir con la misma
intensidad en toda la región por donde pasan los átomos, a estos nada les
ocurriría, dado que la fuerza magnética de atracción ejercida por el campo
sobre un polo del imancito, se equilibraría con la de repulsión ejercida sobre
el otro polo. Por eso S&G regularon la intensidad de su campo magnético,
digamos que desde arriba hacia abajo. De esta manera según como entran los
imancitos al campo magnético, la fuerza hacia arriba será la de mayor
intensidad, entonces algunos átomos (imancitos) saldrán hacia arriba, otros
hacia abajo, y aquellos que entraron verticalmente no serán afectados. Para
conocer como salen ,se coloca una pantalla fosfórica como de TV o una placa
fotográfica para detectar donde los átomos impactan. Cuando realizamos este
experimento vemos que lo pronosticado no ocurre. Lo que se observa es que los átomos
son desviados en dos direcciones, de igual magnitud respecto del centro del
campo magnético. Es como si los átomos fueran forzados a alinearse en paralelo
o en antiparalelo con el campo magnético. Además si el campo magnético se
rota 900 de manera que ahora sus líneas de fuerza sean horizontales
en lugar de verticales, los átomos se marcaran en la pantalla en dos posiciones
a la izquierda y a la derecha de la línea central del campo. Lo que S&G
descubrieron, fue que no importa como estaban alineados los átomos a la
entrada, a la salida siempre adoptaban dos posiciones equidistantes y ambos
lados de la línea central del campo. Este resultado que no puede explicarse con
los conceptos clásicos, se explica en física cuántica de la siguiente manera:
al pasar un átomo por este mecanismo ideado por S&G, lo que estamos
haciendo es medir el alineamiento magnético de los átomos con el campo, hasta
ese momento de la medición o paso a través del campo, no tiene sentido hablar
del alineamiento o hacia donde apunta el campo magnético de nuestro imancito (átomo)
porque no existe. Los clásicos dicen que los átomos en este experimento tienen
una alineación o dirección determinada de su campo magnético aunque es
desconocida, y que estas orientaciones de todos los átomos se distribuyen al
azar, algunos hacia arriba, otros hacia abajo, otros intermedios, etc y que
entre todas estas orientaciones de la alineación de los átomos, encontramos la
totalidad posible de alineamiento o dirección magnética, que es la propiedad
que estamos midiendo. Por eso nos resulta inexplicable ver que los átomos al
salir luego de traspasar un campo magnético, no tengan todos orientaciones
diferentes. Lo que los cuánticos afirman, es que las orientaciones magnéticas
de los átomos no son desconocidas y azarosas, sino que son indeterminadas, es
mas, no existen hasta tanto se realice una medición de las mismas. Aun mas,
algunos dicen que el termino orientación magnética no tiene sentido hasta
tanto no realicemos la medición. Así debemos definir la orientación magnética,
no como una propiedad del átomo indeterminada o desconocida, sino que es el
resultado que obtenemos cuando realizamos una medición que , valga la
redundancia, intenta medir la orientación magnética del átomo. Si bien esto
resulta como un circulo vicioso o una tautología, en mecánica cuántica, una
medición significa solamente el resultado del acto de medir.
Este
es el corazón del asunto. En física clásica estamos acostumbrados a pensar
que las propiedades físicas tienen valores definidos, los cuales intentamos
conocer a través del proceso de medición. Mientras que en física cuántica,
solo el proceso de medición puede rendir un resultado o numero definido para
una cantidad física, y la naturaleza de la medición cuántica es tal que no es
posible pensar que una propiedad física definida, tal como la orientación magnética
de los átomos, pueda tener una realidad definitiva y comprobable antes de
realizar el proceso de medición correspondiente.
Para
ponerlo de otra forma, en física clásica, pensamos en forma convencional que
los sistemas físicos tienen ciertas propiedades, y así imaginamos y llevamos a
cabo experimentos que nos brindan información acerca de dicho sistema físico
pre-existente. Pero en física cuántica, es solo la conjunción de dos cosas de
igual importancia: un sistema físico, y un mecanismo de medición, lo que nos
brindara un resultado definitivo. Debido a que diferentes mediciones brindan
resultados que son incompatibles con la existencia de un estado o características
del sistema que sean pre-existentes, no podemos entonces definir ninguna clase
de realidad física a menos que describamos el sistema físico que estamos
investigando (átomos en este caso) y el tipo de medición que estamos llevando
a cabo sobre dicho sistema. Esta conclusión es realmente asombrosa, dado que
nuestro intelecto ha sido educado a basarse en la premisa de la existencia de
una realidad externa, objetiva y definitiva, sin importar cuanto o cuan poco
conociéramos de ella. Es difícil aprehender el concepto de que la realidad de
algo solo llega a ser real, se materializa en el acto de medir/observar, hasta
tanto eso no ocurre no existe esa realidad. Cuando miro, lo que veo es lo que
mido. Mas adelante veremos que esta es una de las interpretaciones de la
realidad quántica, y que tiene mucho peso dado que estos conceptos fueron
defendidos por algunos de los mas notables personajes de esta nueva rama de la
ciencia, tales como Bohr, Heisenberg y Born.
(
Última
modificación: 12 de octubre de 2001)
--- La física cuántica casi sin
ecuaciones ---
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