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El
carácter ondulatorio de la materia
Einstein
había dado a la luz su condición de partícula a través de su trabajo sobre
el efecto fotoeléctrico con el cual fuera premiado con el Nobel, Compton también
aporto lo suyo. Pero Einstein, que sin duda era genial, también presentía que
la teoría de la luz podría llegar a interpretarse como una fusión entre las
teorías ondulatoria y corpuscular. Hasta ese momento nadie prácticamente creía
en los fotones. Como creer en la existencia de una partícula de masa cero, ¿cuál
es el significado de algo que no tiene masa?. Algo ocurrió a mediados de los años
20, la aparición de Louis de Broglie. Este influido por Einstein que de alguna
manera hablaba de la posibilidad de una dualidad para entender la luz, extrapolo
este concepto a la materia diciendo que esta también tendría un carácter
dual, es decir la materia en ciertas circunstancias tendrá un comportamiento
ondulatorio. Esta hipótesis produciría otra gran unificación en el mundo de
la física. Lo que de Broglie imagino fue una onda asociada a las partículas y
que las acompaña a través del espacio y el tiempo de manera que siempre
sincroniza el proceso interno, a estas ondas el las denomino ondas guía u ondas
piloto. Dijo también que estas ondas no eran meras abstracciones sino que están
asociadas con el movimiento real de la partícula y que se pueden medir.
Basado
en la analogía de los fotones, de Broglie desarrolla un álgebra sencilla para
expresar sus ideas:
Partiendo
de Einstein Þ
E =mc2=(mc).(c),
(mc)=p
el impulso de un fotón
c
= l.f
[la
longitud de onda por la frecuencia da la velocidad de la onda (ver ondas)]
\E=(p).(l.f),
como también sabemos que
para los fotones E = h.f
(Planck/Einstein),
\h.
f = p.l.f
\
l=
h / p
De
Broglie aplico la misma formula para las partículas materiales, por ejemplo los
electrones, diciendo entonces que los mismos tienen una onda asociada de
longitud de onda l=
h / p, donde p es el impulso del electrón en cuestión. Si quisiéramos
calcular la longitud de onda de una onda asociada a una partícula de
10 microgramos, que se mueve a 1 cm/seg, aplicando la formula de de
Broglie, llegaríamos a un valor de l
@
6,6 x 10-22, medida muy pequeña para que pueda ser percibida en el
mundo cotidiano .Esta es la razón por la que el comportamiento
ondulatorio de la materia no es detectable a nivel macro.
Esta
tesis parecía a ojos de todos los físicos absurda. Un miembro del comité de
evaluación de la misma, envió por adelantado una copia a Einstein quien dijo
que de Broglie había levantado un gran velo. Mas tarde y en forma experimental
la tesis fue corroborada para los electrones en los experimentos de difracción
e interferencia de las dos ranuras. Paradójicamente esta comprobación la hizo
G. Thompson hijo de J.J.Thompson quien fuera el que demostró la propiedad
corpuscular de los electrones.
De
Broglie tenia una idea particular respecto al comportamiento ondulatorio de los
electrones alrededor del núcleo. La onda asociada al electrón es una onda
estacionaria, es decir una onda con sus extremos fijos formando un circulo.
Recordando lo expresado en la sección ondas, y radiación del cuerpo negro,
cuando hablamos de ondas estacionarias (extremos fijos) decíamos que todas las
ondas estacionarias formadas y superpuestas, eran: la llamada fundamental y los
armónicos de dicha fundamental, apareciendo estos con la presencia de nodos que
son aquellos puntos que no se apartan de su condición de reposo. Así dentro
del perímetro de la circunferencia orbital del electrón en cuestión para el
que asociamos una onda, podrán ubicarse un
numero entero de longitudes de onda, según el concepto anterior de la
fundamental y los armónicos. Matemáticamente esto se expresa como:
2p.r=n.l
[1]
donde
r es el radio de la circunferencia orbital del electrón, n es un numero entero
y l,
la longitud de onda de la onda asociada al electrón. En el perímetro de la
circunferencia orbital, entran números enteros de longitudes de onda.
Como
sabemos que:
l=
h / p= h / mv,
reemplazando
este valor de l
en la ecuación [1],
llegamos a:
mv.r=n.(h/2p)
[2]
esta
igualdad, si bien no lo habíamos establecido o dicho anteriormente, es el
primer postulado de Bohr cuando explicaba la existencia de orbitas estables o
estados estacionarios del electrón en la composición de la estructura del átomo.
Este postulado se había establecido a los efectos de poder explicar porque un
electrón, que es una carga en movimiento, no pierde su energía emitiendo
radiación electromagnética como postulaban las ecuaciones de Maxwell. Bohr
dijo que el impulso angular L de un electrón no puede tomar cualquier valor
arbitrario, sino determinados valores exclusivos según en la orbita que
estuviera girando. Existían ciertos estados permitidos para que el electrón se
estableciera, caracterizados por valores del impulso angular L=mv.r múltiplos
de un impulso angular mínimo correspondiente a la primera orbita, que era igual
a h / 2p;
es
decir mv.r = n.(h/2p).
Ecuación que surge del razonamiento de de Broglie [2].
Lo
que había sido un postulado sin demostración (algo que Bohr saco de la galera)
ahora quedaba matemáticamente demostrado.
Intentemos
ahora imaginarnos que significado tiene la onda asociada a un electrón que se
mueve en línea recta. La mejor forma de entender esto, es pensar a la partícula
como un pequeño cuerpo que se mueve igual que un cuerpo clásico (como una bola
de billar), salvo cuando sobre ella actúa alguna fuerza; cuando esto ocurre, se
moverá de acuerdo con las ecuaciones resultantes de su carácter ondulatorio.
La onda no es una entidad física tangible (en realidad es un
numero complejo matemáticamente hablando, de la forma a+bi), sin embargo
controla el movimiento del electrón – la partícula en este caso-, haciendo
que este no se mueva como un cuerpo clásico. La terminología de “ondas guía”
u “ondas piloto” es incorrecta, porque las ondas de de Broglie no son ondas
que viajan junto con y “guiando” un corpúsculo clásico. La onda de de
Broglie y la partícula son la misma cosa , tal vez al principio de la elaboración
de este concepto se pensó en entidades diferentes, pero ahora se sabe que esto
no es así. La onda es simplemente una representación matemática de la partícula
en el espacio-tiempo, la intensidad de dicha onda, que según la mecánica
ondulatoria se calcula como el cuadrado de la amplitud de la onda, mide la
probabilidad de encontrar al electrón en una posición determinada, en un
momento determinado. Imaginemos un paquete de ondas
de amplitud
A, aproximadamente localizados en una cierta región del espacio en un
instante dado. La propiedad de esta onda es que solo será apreciable en cierta
región limitada del espacio, pero su amplitud decrece rápidamente tendiendo a
cero. Un paquete de ondas de este tipo representa a una partícula que se
encuentra aproximadamente confinada en una región finita del espacio.
Naturalmente suponemos que donde será mas probable encontrar la partícula
experimentalmente es en aquellas regiones del espacio en la que la función de
onda es grande.
(
Última
modificación: 12 de octubre de 2001)
--- La física cuántica casi sin
ecuaciones ---
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