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FÍSICA
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Cuántica
Introducción
¿Cómo
se me ocurrió esta idea de escribir un “paper” o escrito acerca de este
tema? ¿Cuál es la razón por la que lo hago? ¿Para quién lo hago? ¿Qué
provecho, si es que alguno, obtendrán los lectores?
Desde
hace aproximadamente algo mas de un año, en uno de mis viajes a Uruguay donde
paso bastante tiempo solo, me tope con un libro de Isaac Asimov llamado El
Universo; sin ninguna razón aparente o al menos que yo sea consciente me detuve
a hojearlo y lo compré. Tal vez la razón deba buscarla en que siempre tuve una
particular inclinación hacia los temas científicos, y según mi opinión,
contrabalanceada por la no-inclinación hacia los temas artísticos como la poesía
o la literatura; un cierto desequilibrio. Sea por la razón que fuere, compré
el libro como muchas veces hago con otros libros y como creo que muchas
personas compran cosas: impulsivamente.
A partir de allí, me vi absorbido por la lectura del mismo, lo que me
llevó a otro de Stephen Hawkings acerca de la Historia del Tiempo. En ellos me
fui fascinando por la inter-relación que se mostraba entre lo grande: el cosmos
y lo ultra pequeño, el mundo atómico, y por la búsqueda constante que siempre
existió entre los hombres de llegar a conocer cuáles son los bloques últimos
que componen todas las cosas que vemos y las que no vemos también. Esta situación,
coadyuvada por disponer de cierto tiempo, me llevó a buscar con cierto interés
lecturas que, si bien en sí mismas muchas veces me resultaban complejas e
in-entendibles,
producían en mi, al comprender una idea o concepto complejo, una rara
sensación de felicidad. Durante la feria del libro de Buenos Aires del año
2000, busqué títulos relacionados, encontrando solo uno acerca de los llamados
cazadores de partículas, personas estas que están a la búsqueda de los
componentes últimos de la materia, como si fueran pequeños ladrillos de
materia fundamental. Este campo de las partículas cuyos tamaños y vidas o
duración son imposible de aprehender con la razón, es el mundo de la mecánica
cuántica. A poco de entrar en este tema, del cual yo tenia referencias desde
mis épocas de estudiante de ingeniería, sentí una fuerte atracción por
tratar de comprenderlo a través de lo que para mí ya resulta un hobby: la
lectura. Dando pie a muchos conocidos y familiares para que me hagan algunas
bromas. Debo decir públicamente que mucho antes de mi paso por la Universidad
ya tenía inclinaciones por las ciencias, es así que aún hoy conservo una
enciclopedia de “Ciencia y Tecnología”, como también un libro llamado
“Nuestro amigo el átomo”, que por alguna razón le pedí a mi madre que me
lo comprara cuando aun estaba en la escuela primaria. Volviendo al tiempo
actual, comencé una búsqueda sin ninguna guía especializada, y con la
facilidad que brinda internet para encontrar títulos que tuvieran que ver con
el tema. Dado que los mismos, deben tener poco mercado, me asombré por lo
barato que resultan ciertos títulos que contenían un caudal de conocimientos,
creatividad y esfuerzo humano dignos de otros precios. Así me lancé en una
carrera de compra y lectura de libros, y de charlas y comentarios con amigos,
los que normalmente terminaban en bromas a poco de comenzar, dado que no daba en
el clavo acerca de cómo comunicar lo que estaba haciendo y fundamentalmente
porqué lo hacia. Metido en este proceso, y basándome en algunos conocimientos
pedagógicos que había adquirido, me propuse en algún momento escribir algo.
En
primer lugar, para mí, porque creo que cuando uno intenta poner por escrito las
ideas, las mismas se van clarificando en la mente del escritor, o al menos eso
parece ya que de tanto jugar con los conceptos por más abstractos que estos
sean, el entendimiento se familiariza con los mismos y los acepta a pesar de su
complejidad, como naturales y fáciles; preguntémonos por ejemplo: ¿por qué
menos por menos es mas y más por menos es menos?.
En
segundo lugar porque por algún motivo, desconocido para mí, percibo con cierta
fuerza una relación entre estos conceptos científicos y la fe en un Dios
Creador; como también percibo lo que el filósofo George Steiner mencionaba en
una entrevista publicada en la revista de La Nación:
...creo
que en las ciencias se puede encontrar una moral de la verdad...
y
la Verdad está en Dios.
En
tercer lugar aunque como un subproducto, para aquellos que puedan encontrarse
con este escrito, y que a través del mismo, puedan adquirir ciertos conceptos básicos
y mínimos de esta “nueva física” (Ojo!! tiene ya mas de 100 años) más
revolucionaria que la Teoría de la Relatividad de Einstein pero mucho menos
conocida o al menos nombrada. Finalmente tengo la certeza de que esto lo hago
porque tengo el tiempo para hacerlo por un lado y también la motivación. Así
como hay personas que disfrutan leyendo poesía o ficción, o contemplando
cuadros, yo disfruto, leyendo temas científicos, a pesar de que muchas veces,
luego de repetir la lectura varias veces, no alcance a comprender totalmente el
sentido de lo que se dice, al menos según palabras del filósofo alemán Josef
Pieper, no con la razón como “ratio”, pero sí en mayor medida con la razón
como “intellectus”. Esta idea de las dos facetas o facultades de la razón
me parece sumamente interesante para lo cual nada mejor que leer lo que Pieper
dice al respecto en su libro “El Ocio y la Vida Intelectual”:
La
ratio es la facultad del pensar discursivo, del buscar e investigar, del
abstraer, del precisar y concluir. El intellectus, en cambio, es el nombre de la
razón en cuanto que es la facultad del “simplex intuitus”, de la simple
visión, a la cual se ofrece lo verdadero como al ojo el paisaje. Ahora bien la
facultad cognoscitiva espiritual del hombre, y así lo entendieron los antiguos,
es ambas cosas: ratio e intellectus; y el conocer es una actuación conjunta de
ambas. El camino del pensar discursivo está acompañado y entretejido por la
visión comprobadora y sin esfuerzo del intellectus, el cual es una facultad del
alma no activa sino pasiva, o mejor dicho receptiva; una facultad cuya actividad
consiste en recibir... la actuación de la ratio , el pensar discursivo, es
trabajo, actividad esforzada. La simple visión del intellectus, la intuición,
sin embargo no es trabajo.
Yo
agregaría que el intelecto, es esa faceta o facultad de la razón inexplicable
que nos hace percibir que estamos ante algo importante, glorioso diría yo. Y
aquí quisiera detenerme un poco mas sobre la relación que yo encuentro entre
este tema tan científico y abstracto, y la fe. Muchas veces me ha pasado entrar
en discusiones interesantes pero que difícilmente lleguen a conclusiones acerca
de temas religiosos y de la fe. En estas, es común encontrar dos posiciones
extremas, los dogmáticos que intentan por todos los medios o con cierta fuerza
demostrar la lógica de la fe en la existencia de un Dios creador, y los escépticos
o racionales que al no ver esa lógica (razón como ratio según Pieper)
fundamentan la
imposibilidad de la existencia de Dios. Bueno en este tema de la física cuántica,
yo me encontré con explicaciones o hechos que muestran el comportamiento real y
demostrado de ciertos eventos, a pesar de que eso que muestran se da patadas con
el sentido común (de nuevo con la razón como ratio). Por eso a mí
personalmente esto me llevó a preguntarme: ¿si estas cosas son así
y los científicos no logran dar explicaciones satisfactorias para la lógica
humana, por qué no podrá ser lo mismo con la existencia de Dios? ¿No será
que si bien no podemos captarlo con la razón como ratio, infinidad de veces se
nos hace presente a través de la razón como intellectus?. ¿No será cuestión
de darle mas importancia a eso que muchos defenestran por ser particularidad de
las mujeres que es la intuición?
Valga
esto como introducción tal vez un poco larga y sobre todo muy diferente a lo
que a partir de aquí será este “paper”, ya que tomará una dirección mas
científica o mejor dicho de descripción de temas científicos, todos los
cuales en mayor o menor medida están tomados de la referencia bibliográfica
adjunta, la cual no sé si es mucha, buena o válida, pero es la que yo mismo me
construí.
En
este camino en que me he metido, me doy cuenta claramente de la importancia del
maestro, que para esto yo aún no lo tengo y me gustaría encontrarlo. El
maestro es aquel que me diría, lee primero esto, ahora fíjate en esto, tratá
de explicarte aquello otro, compará lo que dicen fulano y mengano del mismo
tema.
Quisiera
por último ser muy claro respecto al origen de lo escrito; no son aportes
originales sino que intento explicar con mis palabras y
también transcribiendo directamente las palabras de los diferentes
autores todos los temas. Si no hiciera referencia directa a esta situación,
sentiría que estoy plagiando dado que alguien podría pensar que el aporte es
original cuando no lo es. No obstante esta aclaración considero que hay un
cierto esfuerzo de mi parte y aporte original, dado que lo escrito está
ordenado y digerido luego de una lectura mas esforzada que apunta a clarificar
conceptos.
(
Última
modificación: 27 de septiembre de 2001)
--- La física cuántica casi sin
ecuaciones ---
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